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El juicio oral por la muerte de Walter Rubén Armand comenzó en los tribunales penales de La Plata con una jornada marcada por una fuerte carga emocional y posiciones irreconciliables entre las partes. Ante el Tribunal Oral en lo Criminal N° II, integrado por los jueces Claudio Bernard, Silvia Hoerr y Analía Carrillo, la acusada Felicitas Alvite, conocida públicamente como “La Toretto”, declaró en la apertura del debate por el hecho acontecido la madrugada del 12 de abril de 2024 en la esquina de las calles 13 y 532.
Entre lágrimas y visiblemente angustiada, Alvite rompió en llanto en el estrado y buscó expresar su arrepentimiento ante los magistrados. “Cargo con el peso de haber dejado una familia rota. Es algo que nunca imaginé”, afirmó la joven durante su exposición. En el mismo sentido, acongojada por la situación, agregó: “Jamás imaginé atravesar una situación semejante”.
Además, intentó desligarse del apodo mediático nacido a partir de un video publicado en TikTok, asegurando que el personaje de “La Toretto de La Plata” no refleja su verdadera personalidad. Su madre, Paula Tempesta, reveló además ante el tribunal que, tras el impacto fatal, la joven le dijo compungida: “Mamá, hubiese preferido haberme muerto yo”.
Sin embargo, las manifestaciones de la imputada no hallaron eco en el entorno de la víctima. Los familiares de Armand rechazaron de plano sus palabras al considerar que su manifestación responde al temor de afrontar una pena severa y no a un sentimiento genuino.
Milton Armand, hermano del motociclista fallecido, expresó con contundencia el impacto de afrontar el inicio de las audiencias: “Es volver a revivir todo. Es una mezcla de sensaciones. Queremos creer en la Justicia, la familia y la sociedad, porque no es solamente Walter, hay muchos. Creemos que con las cámaras y los chats es suficiente. No hablamos de pena ejemplar. Hoy ella está en la casa sin tobillera y quiere salir a trabajar. Una cargada”.
Por su parte, el abogado querellante Fernando Burlando, quien representa a la madre de la víctima junto a Fabián Améndola y Delfina Burlando, desestimó la actitud adoptada por la joven en el estrado. “Habló de que estaba congojada, dolorida. Yo personalmente creo que obviamente está congojada y tiene ataques de pánico, pero por la preocupación de su situación, no por la preocupación que le debe generar la familia de Rubén. Creo que tiene que ver con algo personal. Los perdones hay que demostrarlos”, aseveró el letrado.
Burlando remarcó además la falta de empatía previa de Alvite señalando que “durante todo este tiempo no tuvimos ningún tipo de acercamiento, ningún tipo de comunicación o mensaje. Esa es la estricta verdad. Entonces, venir a un tribunal a pedir disculpas tal vez es más fácil si realmente son sentidas que hacerlas personalmente”. Al fundamentar el encuadre legal que impulsan desde la querella, remató: “Nosotros pensamos que esto es un homicidio con dolo eventual. No fueron meras negligencias, no fueron simples omisiones, fueron acciones técnicas objetivamente inadecuadas, con conocimiento cierto del riesgo y con indiferencia absoluta frente al resultado”.
Durante la misma jornada también prestó testimonio Paula Tempesta, madre de la acusada, quien buscó ante los jueces matizar el perfil de su hija y respaldar la versión de la defensa. “Mis cuatro hijas son mis cuatro tesoros, las crié con valores (humanos), además tenemos cuatro perros, tres rescatados por Felicitas”, relató, añadiendo que “Feli es una persona muy dulce, muy sensible, incapaz de hacer daño”.
Tempesta sostuvo que su hija no conocía la traza urbana de La Plata y que su personaje en redes sociales difiere de la realidad: “Mi hija es totalmente lo opuesto de Toretto, no le gusta la velocidad, no sabe lo que es un motor”. La defensa técnica de Alvite, encabezada por Flavio Gliemmo, Santiago Irisarri y Luisina Gliemmo, sostiene que se trató de un trágico accidente encuadrable en homicidio culposo, descartando la existencia de una picada o intención de matar. En el proceso también se encuentra imputada Valentina Velázquez, asistida por la defensora oficial Raquel Ponzinibio, bajo el cargo de haber participado en la presunta carrera ilegal previa al choque.
La controversia central del debate gira en torno a las responsabilidades penales derivadas del episodio ocurrido cuando el Volkswagen Gol, conducido por Alvite, cruzó en rojo la intersección y embistió la motocicleta Bajaj Boxer guiada por Armand, quien avanzaba con luz verde. El impacto desplazó el vehículo menor más de 66 metros y le produjo a la víctima lesiones gravísimas que le provocaron la muerte horas más tarde en el Hospital San Roque de Gonnet.
Mientras los fiscales Martín Chiorazzi y Mariano Sibuet junto a la acusación privada procuran encuadrar el hecho en homicidio simple con dolo eventual —figura que contempla penas de hasta 25 años de prisión—, la defensa busca una calificación culposa con pena en suspenso. Se prevé que a lo largo del proceso declaren cerca de 100 testigos para determinar cómo ocurrieron los hechos.

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