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El economista Juan Enrique analizó el rumbo del Gobierno nacional y trazó un diagnóstico crítico que abarcó distintos frentes: la expectativa oficial de reactivación, el ajuste en el Estado, la caída del consumo, el quiebre de las empresas, la inflación y el final del apoyo de Donald Trump. En ese marco, advirtió que un eventual cambio político en Estados Unidos podría detonar tensiones cambiarias en la Argentina.
“Si pierde Trump, ese esquema de maquillaje de superávit fiscal se cae y el mercado va a tomar acciones. Es muy probable que haya una corrida, porque hoy hay más de 50 o 60 mil millones de dólares en pesos y el Banco Central no tiene esos dólares”, sostuvo el especialista en diálogo con CódigoBAIRES.
En ese sentido, vinculó la estabilidad cambiaria actual con el respaldo internacional. “Caputo tiene un dólar barato y con mucho sufrimiento. Pero esto también fue posible por la participación de Estados Unidos. Si ese apoyo se debilita, el escenario cambia completamente”, explicó.
Sobre la situación interna, el economista fue categórico al rechazar el discurso oficial sobre una recuperación en marcha. “Todo lo que dice el ministro de Economía es como helado de pollo. No existe. Hace 13 meses consecutivos que caen las ventas en supermercados, almacenes y shoppings”, afirmó.
A la par, señaló que los ingresos no logran recomponerse. “El salario está por debajo de la inflación y llevamos diez meses consecutivos donde la inflación se está acelerando. No entiendo dónde ven el consumo y la inversión”, planteó.
Ante esta crisis, Enrique alertó que el presidente Javier Milei debió realizar un profundo ajuste fiscal con recortes en distintas áreas del Estado. “En marzo hubo ajustes del 30, 40 y hasta 50% en salud, ANMAT, Malbrán, niñez, comedores comunitarios. La obra pública directamente tuvo un recorte del 100%. Es desastroso el nivel de ajuste”, aseguró.
“Todo eso golpea el mercado interno. Es menos dinero circulando, menos consumo y más dificultades para las empresas nacionales. A eso se suma la apertura importadora y el dólar barato. Este modelo es procíclico y termina muy mal”, agregó.
En esa línea, también apuntó contra la política impositiva del Gobierno. “Bajaron impuestos a los sectores más ricos y eso hizo caer la recaudación. Entonces tienen que ajustar más. Es un círculo vicioso que no tiene salida”, explicó.
Al tiempo que remarcó que el impacto en el entramado productivo, según describió, ya es visible. “Uno recorre el conurbano y ve la cantidad de empresas que están cerrando y trabajadores que quedan en la calle. Este deterioro va a continuar”, advirtió.
Además, expuso las condiciones financieras que enfrentan las pymes. “Un empresario me decía: no vendemos, competimos con importaciones y cuando queremos descontar un cheque, el banco nos cobra un 6% mensual, que en dólares es 6 o 7%. Así es imposible competir”, relató.
Por último, cuestionó la medición de la inflación y anticipó un dato por encima de lo esperado, cercano al 3,4 difundido esta tarde. “La inflación del INDEC va a ser del 3,6%, pero la gente siente más del 4%. No es representativa, porque se mide con una canasta vieja y los servicios aumentan muy por encima”, concluyó.

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