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Falta poco más de un mes para el aniversario número 60 de “Star Trek”, una serie que revolucionó la televisión con su ciencia ficción y el comentario social disruptivo. En medio de la Guerra Fría y un clima civil tormentoso en Estados Unidos, el show reunió a un electo diverso, con aventuras que iban más allá y tocaban la actualidad de su momento.
Un 8 de septiembre de 1966 salía al aire por primera vez Star Trek, a través de la señal de la NBC. La serie original presentó una tripulación multiétnica, el timonel japonés Sulu, el navegador ruso Chekov, la oficial de comunicaciones africana Uhura, y el primer oficial mitad alien mitad humano Spock, comandados por el capitán norteamircano Kirk.
El equipo de puente de mando del Enterprise fue deliberadamente variado y progresista para su momento, cuando los Estados Unidos se encontraba en los tiempos más álgidos de Civil Rights Movement, centrado en la lucha por derechos básicos de la población afroamericana.
Es hasta improbable pensar hoy en día en una serie así sin que sea acusada de inclusión forzada o de pertenecer a la agenda woke. Este tipo de acusaciones acaban por provenir de espacios que luego se jactan de poder acusar de racistas a otra naciones, como sufrió recientemente nuestro país de manos de una fuerte campaña en redes en nuestra contra.
Mientras en Argentina toda la población, sin importar su etnia, percibía derechos ciudadanos plenos (a excepción, claro, de la persecución política que se vivió en la segunda mitad del siglo XX), en Estados Unidos provocaba polémica y rechazo el beso interracian de la temporada 3 entre el Capitán Kirk y la oficial Uhura. Lo que fue el primer beso interracial guionado en la televición norteamericana se transformó en un ataque a la moral de gran parte del país del norte y provocó problemas con los sponsors de la NBC.
Este hito de la televisión casi no ocurre. La actriz de la teniente, Nichelle Nichols, quería dejar la serie luego de la primera temporada para dedicarse al teatro. Fue el propio Martin Luther King Jr. quien le pidió que continuara, mientras los afroamericanos marchaban en las calles, él le dijo que ella “marchaba” con su actuación, mostrando un futuro donde los negros las personas negras estaban en condiciones de igualdad con el resto.
A la vez que nuestro país es acusado de haber llevado a cabo una limpieza racial, hoy en día continúan las guerras proxy, y no tanto, por parte de nuestros primos del norte. Gaza, Irán, las pujas por el poder en el centro de África a través de grupos totalitarios y paramilitares, son sólo un eco de las denuncias que hizo Star Trek durante los 60 ‘s, con episodios apuntando directamente contra el conflicto en Vietnam y las guerras entre blancos y negros.
Incluso, en tanto que Estados Unidos utilizaba para su propio interés a los miles de criminales de guerra nazis, tanto en la NASA como en la OTAN, Star Trek le dedicó todo un episodio al modelo totalitario de Hitler en un capítulo que fue prohibido en la televisión alemana durante casi tres décadas. Pero en el exterior nos apuntan a nosotros como un “paraíso nazi” por el ingreso de 60 fasistas alemanes.
¿Cuánta falta hace una serie como Star Trek hoy en día?
La serie fue cancelada luego de 3 años y 79 capítulos, pero su compromiso con la discusión y denuncia social le valió un lugar en la cultura alternativa, que provocó que vuelva y se renueve constantemente, incluso en la actualidad.

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