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Movimientos de suelo, apertura de calles, demarcaciones e instalaciones eléctricas de dudosa factura generan preocupación entre los vecinos de Arturo Seguí. Las obras se desarrollan en un predio de varias manzanas ubicado entre las calles 135 y 137, de 405 a 407, sin cartelería ni obradores visibles y, según los frentistas, sin las autorizaciones correspondientes.
La situación generó alarma entre quienes viven en las inmediaciones, que realizaron distintas denuncias ante la Municipalidad de La Plata sin obtener hasta el momento una respuesta que permita determinar qué tipo de obras se están ejecutando y bajo qué autorización. Según se supo el terreno es propiedad de una Fundación vinculada al diputado nacional Juan Grabois y ya en enero de 2025 fue escenario de un intento de usurpación que terminó con un incendió un escándalo con los habitantes de la zona


Por eso, y frente a esa ausencia de precisiones, los vecinos decidieron llevar el reclamo a la Fiscalía de La Plata, con el objetivo de que se investigue la situación y se adopten medidas preventivas antes de que el avance de las obras genere consecuencias más difíciles de revertir.
Según relataron frentistas de la zona, durante las últimas semanas comenzaron a observarse trabajos de movimiento y nivelación de suelo, apertura de calles y distintas demarcaciones dentro del predio. También señalaron la aparición de instalaciones eléctricas cuya procedencia y condiciones de seguridad generan dudas. Eso se suma a varios pozos ciegos ya instalados tiempo atrás, sin ningún tipo de control ni autorización de autoridades pertinentes.
“Las máquinas entran y salen, se están marcando terrenos y haciendo calles, pero nadie sabe quién autorizó esto”, manifestó un vecino, que pidió preservar su identidad por temor a posibles conflictos.
Otro de los residentes expresó su preocupación por la posibilidad de que el avance de los trabajos termine consolidando de hecho una urbanización antes de que se determine si el lugar reúne las condiciones legales, ambientales y de infraestructura necesarias para ser destinado a viviendas.
Un antecedente que encendió las alarmas
La preocupación no es nueva. El mismo predio fue escenario, en enero de 2025, de un intento de ocupación que terminó provocando un incendio de grandes proporciones.
Según informaron en aquel momento vecinos de la zona, un grupo de personas habría intentado ingresar al terreno y comenzar tareas de limpieza. El fuego se inició cuando, de acuerdo con los testimonios recogidos entonces, se habría utilizado nafta sobre pastos secos. Las llamas se propagaron rápidamente y llegaron a afectar una superficie superior a media manzana, poniendo en riesgo a las viviendas cercanas.
Los propios frentistas debieron organizarse con baldes y mangueras para evitar que el incendio avanzara hasta que llegaron los Bomberos, quienes debieron recargar las autobombas en varias oportunidades debido a la magnitud del foco.
Aquel episodio dejó además expuestos otros problemas que los vecinos atribuyen al emprendimiento. Entre ellos mencionan la falta de una obra hidráulica adecuada, la ausencia de zanjas y una pendiente que, según aseguran, no respetaría la caída natural del terreno y podría dificultar el escurrimiento del agua.
Los riesgos de avanzar sin planificación
La situación adquiere una dimensión mayor en un contexto en el que la ciudad de La Plata viene investigando cientos de loteos considerados ilegales o irregulares.
Una urbanización no autorizada no implica solamente una eventual infracción administrativa. La apertura de calles, los movimientos de suelo y la instalación de servicios sin los controles correspondientes pueden generar problemas hidráulicos, ambientales y de seguridad, además de dejar a quienes eventualmente compren terrenos frente a una situación de enorme incertidumbre.
En particular, la modificación de los niveles naturales del terreno puede alterar el escurrimiento del agua y trasladar el problema hacia propiedades linderas. A esto se suman los riesgos derivados de instalaciones eléctricas que no cuenten con las condiciones técnicas y habilitaciones necesarias.
También existe un riesgo económico para potenciales compradores: adquirir un terreno dentro de un loteo que no cuenta con las autorizaciones correspondientes puede dificultar o impedir su escrituración, la obtención de permisos de construcción y el acceso regular a determinados servicios.
Una denuncia que espera respuestas
De acuerdo con lo señalado por los frentistas, el predio estaría vinculado a la Fundación Arcángel Miguel por Justicia, Igualdad y Solidaridad, presidida por Franco García Dellevalle, referenciado en el diputado nacional Juan Grabois y funcionario del Ministerio de Economía durante la gestión de Alberto Fernández.
Los vecinos también señalaron que las personas que protagonizaron el episodio de enero de 2025 dijeron pertenecer a esa organización. Sin embargo, según el relato de los frentistas, al intervenir la Policía no pudieron acreditar documentación que demostrara un vínculo legal con los terrenos.
Ese antecedente forma parte de las preocupaciones que los vecinos plantearon ante las autoridades, aunque corresponde a la Justicia determinar la titularidad del inmueble, la eventual existencia de autorizaciones para las obras que actualmente se realizan y cualquier responsabilidad que pudiera corresponder.
Mientras tanto, el reclamo apunta a una cuestión concreta: que se determine quién está realizando las obras, con qué autorización y bajo qué proyecto urbanístico.
Los vecinos temen que, si los trabajos continúan sin intervención de los organismos competentes, el avance de calles, subdivisiones y servicios termine consolidando una urbanización de hecho. Y advierten que, llegado ese punto, los problemas no recaerían solamente sobre quienes ejecutan las obras, sino también sobre las familias que pudieran terminar adquiriendo terrenos sin conocer su verdadera situación legal.

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