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Por Bettina Gorla
Este sábado 22 de agosto, la Plaza Moreno será escenario de la primera competencia de “farmear aura”, una tendencia que nació en las redes sociales y que en las últimas semanas comenzó a trasladarse a los espacios públicos de distintas ciudades.
La convocatoria está prevista para las 15 horas y propone que jóvenes y adolescentes se reúnan para seguir la lógica de un fenómeno que combina videojuegos, memes, cultura digital y encuentros presenciales.
Pero, ¿qué significa exactamente “farmear aura”? La expresión combina dos conceptos. “Farmear” proviene del lenguaje de los videojuegos y refiere a repetir determinadas acciones para acumular recursos, experiencia o recompensas. En este caso, el recurso que se busca acumular es el “aura”, un término utilizado en internet para hablar de carisma, presencia o capacidad de generar admiración.
Así, una persona puede “ganar aura” cuando realiza algo que los demás consideran llamativo o admirable y “perder aura” cuando protagoniza una situación incómoda o poco atractiva. En las llamadas “batallas de aura”, dos participantes se enfrentan sin contacto físico y utilizan poses, gestos, movimientos, bailes o actitudes para demostrar quién tiene mayor presencia frente al público.
No existe un reglamento universal y el resultado suele depender de la reacción de quienes observan o de un jurado, por lo que la competencia se basa principalmente en la percepción y en la capacidad de generar una respuesta.
Las plataformas permiten que una expresión, un meme o una determinada forma de entretenimiento llegue a miles de personas, pero son los encuentros físicos los que permiten que esa comunidad se vea, se conozca y comparta una experiencia en el mismo espacio. En ese sentido, las plazas vuelven a ocupar un lugar central como escenarios de encuentro juvenil, algo que también ocurrió con fenómenos como las competencias de freestyle, que durante años reunieron a cientos de personas y permitieron que referentes adquirieran popularidad dentro y fuera de esas comunidades.
En Argentina, las primeras competencias generaron una rápida repercusión. Una de las más comentadas fue la realizada en Plaza Mitre, en Mar del Plata, y también se realizaron convocatorias en ciudades como Paraná y Río Gallegos, mientras que comenzaron a difundirse nuevos encuentros en distintos puntos del país.
Más allá de lo extraño que pueda resultar para quienes observan desde afuera a un grupo de jóvenes compitiendo por “aura”, estos encuentros recuperan una práctica mucho más antigua: la necesidad de reunirse con otros que comparten intereses, códigos y formas de expresarse.

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