Durante los últimos días se volvieron a activar alertas por la presencia de cianobacterias en distintos puntos de la provincia de Buenos Aires. El fenómeno fue detectado a partir de controles sobre el estado del agua en lagunas, arroyos y espacios públicos.
El equipo de la organización ambiental Berisso Eco señaló que los primeros indicios aparecen antes del color verde intenso: agua opaca, con olor fuerte y aspecto estancado. Frente a ese escenario, remarcaron que el contacto con el agua implica un riesgo y que debe evitarse especialmente en casos de heridas abiertas.
De acuerdo a lo informado, la proliferación de cianobacterias está vinculada a la contaminación, la acumulación de nutrientes y la escasa oxigenación del agua, un cuadro que se profundiza con temperaturas elevadas. A esto se suma el deterioro del sistema de filtrado, con infraestructura vieja que no responde a la demanda actual y requiere una revisión integral.
Entre los cursos de agua más afectados se encuentra el Arroyo del Gato, que recibe descargas cloacales, industriales y escurrimientos pluviales. Según detallaron desde Berisso Eco, el arroyo presenta niveles extremos de contaminación, no registra vida y desemboca sin tratamiento en el Río de la Plata, extendiendo el impacto a toda la cuenca.

Debes iniciar sesión para publicar un comentario. Login