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El domingo por la noche, alrededor de las 22 horas, Lautaro Ruiz estaba por subirse a un micro de la empresa Plusmar para volver a La Plata desde Santa Rosa, La Pampa. Pero una discusión con los trabajadores de la firma escaló en un llamado a la policía, quienes lo golpearon cruentamente. Tras sobrevivir una noche de terror, el músico realizó un descargo en su cuenta de Instagram.
Lautaro Ruiz es Técnico en Música Popular de la Escuela Municipal de Santa Rosa, también estudió el Profesorado y la Licenciatura en Música Popular en la Universidad Nacional de La Plata. Su taller se encuentra en la capital bonaerense y había viajado a Santa Rosa para visitar a su madre por su cumpleaños.
La víctima se encontraba en Santa Rosa, La Pampa, cuando se disponía a abordar un micro de larga distancia de la empresa Plusmar con una guitarra embalada en sus manos, como era su costumbre. “Yo tengo la guitarra de un cliente, no la puedo despachar en un lugar donde se pueda romper”. Los trabajadores de la firma le impidieron subir al micro con el instrumento como equipaje de mano, algo que Ruiz asegura que nunca le habían impedido. Ante la negativa empezaron a discutir y los empleados llamaron a la policía.
Lo que sigue es un hecho cruel. Con la esperanza de que los agentes pongan paños fríos al altercado, Ruiz esperó su llegada. Pero la situación fue contraria, los Policías de la seccional Primera de Santa Rosa llegaron con violencia y lo increparon. Para intentar desescalar la actitud de los agentes, Ruiz atinó a sacar su celular para filmar el momento, pero la maniobra fue cancelada por una mujer policía que le arrebató su teléfono.
“Sufro de ansiedad y tengo ataques de pánico, sinceramente me asusté”, declaró el luthier.
Ruiz le quitó su teléfono a la oficial, acto seguido los agentes lo acusaron de “violencia de género” y atinaron a atacarlo. En ese momento, el luthier comenzó a correr y fue perseguido por los policías. Pero el músico practica atletismo por lo que no lo pudieron alcanzar, “les dió bronca”, afirmó. Atinó a esconderse en una casa, pero acabó siendo encontrado.
“Me acribillaron ahí entre dos, uno me reventó los ojos, me empezaron a ahorcar con la rodilla en el cogote durante minutos, me tuvieron ahí 10 minutos y me subieron al auto y me llevaron a la seccional”, el relato de Ruiz recreó la paliza que le dieron y continuó narrando lo que vivió dentro de la comisaría. “Me hacían poner en poses, me pegaron rodillazos en la columna vertebral, me saltaron en las costillas, un cinismo que es muy preocupante que pase algo así. Yo soy un tipo fuerte por fortuna”.
“Ellos son débiles porque lo único que saben es pegar, porque no saben pensar. Con violencia no alcanza”, dijo Ruiz, quien asegura que saldrá adelante gracias a su pasión por la música y su trabajo como profesor de arte.
Tras haber sobrevivido a ser golpeado por “10 tipos durante dos horas”, Ruiz realizó la denuncia y aguarda por la identificación de quienes casi fueron sus verdugos. “Me hicieron pequeñas fisuras en algunos lugares”, aseguró la víctima quien expresó que su pasión por la gimnasia le salvó la vida.
“Mi amor por la enseñanza no me lo van a sacar, me van a tener que seguir golpeando porque soy medio porfiado”.

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