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El paro docente que atraviesa esta semana a las universidades públicas de todo el país volvió a poner en primer plano el conflicto entre el Gobierno nacional y el sistema universitario. En la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), la medida de fuerza es impulsada por la Asociación de Docentes de la Universidad de La Plata (ADULP), cuyo secretario general, Octavio “Tato” Miloni, advirtió que el sector atraviesa una situación crítica marcada por la pérdida salarial, la falta de paritarias y el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.
En diálogo con Código Baires, el dirigente lamentó que el inicio del ciclo lectivo vuelva a estar atravesado por un conflicto. “Realmente es lamentable tener que empezar así, porque nosotros queremos dar clases, queremos cobrar lo que nos corresponde, y este gobierno se empeña en atentar contra eso”, señaló.
Al ser consultado sobre las consignas centrales de la protesta, Miloni explicó que el reclamo principal es el cumplimiento de la normativa aprobada por el Congreso. “Básicamente hay una imperiosa urgencia de que se cumpla la Ley de Financiamiento Universitario que establece la recomposición salarial desde enero de 2024, que fue donde se consolidó tal vez la estrepitosa caída del poder adquisitivo”, sostuvo.
En ese sentido, agregó que la situación no se limita únicamente a los salarios docentes. “Además de eso estamos reclamando financiamiento para ciencia y tecnología, becas estudiantiles. El gobierno está desatendiendo sistemáticamente a la universidad pública”, advirtió.
Sin paritarias desde 2023
Miloni también cuestionó la ausencia de negociaciones salariales formales con el Ejecutivo nacional. Según detalló, la última paritaria real se realizó en octubre de 2023, cuando el Ministerio de Educación estaba a cargo de Jaime Perczyk. “Desde entonces no hay negociación paritaria”, afirmó.
El dirigente explicó que desde el cambio de gestión hubo apenas dos convocatorias formales, pero que en ninguna de ellas se habilitó una instancia de discusión. “Hubo dos llamados formales, pero lo único que sirvieron fue para que el gobierno anunciara cuánto nos iba a dar y chau, sin darnos ningún tipo de uso de la palabra”, criticó.
En esa línea expresó: “Una paritaria es una negociación donde los sindicatos plantean sus necesidades, el gobierno plantea las suyas y se trata de buscar un acuerdo. En esto no hay forma de que haya acuerdo cuando uno ni siquiera te permite usar la palabra”.
Uno de los puntos más críticos del conflicto es el nivel actual de los salarios docentes. Según detalló Miloni, quedaron muy por detrás de la inflación acumulada en el último año y medio. “Un docente inicial con dedicación simple cobra hoy 250 mil pesos, y hace un año que está congelado”.
El dirigente explicó que incluso en los casos de mayor carga horaria la situación sigue siendo crítica. “Suponiendo que alguien viva todo el tiempo dando clases, que tenga cuatro dedicaciones simples o una exclusiva, estamos hablando de alrededor de un millón de pesos. Es decir, bajo la línea de pobreza”, señaló.
Ante ese escenario, Miloni sostuvo que el reclamo salarial apunta a recuperar al menos parte del poder adquisitivo perdido. “Necesitamos de mínima, como dice la ley de financiamiento universitario, un 50% de aumento”, indicó.
Según relató, la situación económica ya impacta de lleno en la vida cotidiana de los docentes. “La gente está haciendo changas, está manejando auto con alguna aplicación, está dando clases particulares, está autoexplotándose para hacer un numerito”, describió. Y agregó: “Hoy estamos a 16 de marzo y las cuentas están en rojo en el 90% de las economías familiares universitarias. Y falta todo el mes”.

Paro y movilización
En el marco del plan de lucha, los docentes de la UNLP realizan un paro durante toda la semana acompañado por distintas actividades de protesta. Entre ellas, una conferencia de prensa y la convocatoria a una Marcha de Antorchas en el centro de la ciudad. “Tenemos la semana de paro y hoy vamos a convocar a una Marcha de Antorchas para mañana. Vamos a seguir haciendo actividades para visibilizar lo que está pasando”, explicó Miloni.
El dirigente también pidió comprensión frente al impacto que la medida de fuerza tiene sobre el normal dictado de clases. “Sabemos que cada día sin clases duele, es un puñal para la sociedad. Pero la gente tiene que saber que estamos hablando de salarios de 250 mil pesos. Cuando alguien se pone en esa situación, se entiende distinto una huelga tan brava como la que estamos iniciando”, afirmó.
En ese marco, adelantó que el objetivo es construir una movilización amplia en defensa de la universidad pública. “Estamos convocando a todos los sindicatos, a los estudiantes, a los rectorados, a tratar de construir una gran movilización como fue la del 23 de abril de 2024”, señaló.
Reclamo por el cumplimiento de la ley
Finalmente, Miloni puso el foco en lo que considera el punto más grave del conflicto: el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario aprobada por el Congreso. “Es una locura que el principal reclamo sea por el cumplimiento de una ley. Una ley aprobada hace poco y con amplio apoyo”, sostuvo.
Para el dirigente, el problema excede incluso la discusión salarial y plantea un riesgo institucional. “Las leyes tienen el mismo estatus, cualquiera sea la ley. Si yo incumplo una ley de tránsito tengo que someterme a la Justicia. Bueno, el gobierno también tiene que someterse al cumplimiento de la ley o a un juicio por incumplimiento”, planteó.
Y concluyó con una advertencia sobre el impacto que esto puede tener en la sociedad. “Cuando desde el propio Estado se da la señal de que las leyes no necesariamente pueden cumplirse, entonces se cae cualquier tipo de certeza. Y eso es muy grave”.


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